Hace unos días hice referencia a un tema tabú: el suicidio. Hoy he leído que hubo un momento de la historia, en el que Platón es considerado culpable de suicidio a causa de al menos uno de sus libros. Cito textualmente a IRENE VALLEJO en su maravilloso ensayo: EL INFINITO EN UN JUNCO (pág. 214).

“Tal vez Calímaco, como poeta que era, quería lanzar un dardo a Platón en nombre del gremio. Su poema describe el suicidio de un tal Cleómbroto de Ambracia, que se lanzó al vacío desde lo alto de una muralla. Dice que a ese joven no le había sucedido nada capaz de lanzarlo a la muerte, salvo que “había leído un tratado, uno solo, de Platón sobre el alma”. Añade: “Nosotros sabemos qué diálogo se llevó por delante al pobre Cleómbroto con el título de Fedón. Relata esa obra las ultimas horas de Sócrates antes de tomar su ración de cicuta. Algunos sostienen que no pudo soportar la muerte del sabio. Otros consideran culpable al razonamiento del propio Platón que afirma que la plenitud de la sabiduría nos llegará solo tras la muerte.”

Esta perspectiva parece que anularía mi anterior razonamiento respecto al suicidio como reacción a problemas de difícil solución. 

La angustia existencial, el vacío vital, o cualquier otra enfermedad del alma o la mente, difícil de comprender para quien no la haya vivido, puede desencadenar una tormenta interior con imprevisible y a veces terrible resultado. Pero el propósito de mi novela no era profundizar en problemas psicológicos, sino quedarme en esos problemas cotidianos que a veces parecen irresolubles sin serlo. Aunque lo cierto es que al avanzar la novela sí que entro en esa clase de problemas.

Dice esta autora, Irene Vallejo: “No sabemos si el caso de Cleómbroto fue un caso aislado o si tal vez el Fedón sembró un reguero de suicidios parecido al que dejaría siglos más tarde El sufrimiento del joven Werther.

Mi novela en todo caso, estaría  más próxima a los jóvenes que a causa de sus penas de amor se suicidan, como el joven Werther, aunque no lo hayan hecho tras leer a Goethe e identificarse con su principal personaje.

Pero no quiero descubrir más sobre esta novela: NO QUIERO VIVIR SIN TI, cuyo título nos da la pista de su contenido.